Crecimiento Espiritual

El Reino de Dios

Reino de Dios Pastor B. López-Maza

Marcos 1: 14-15  “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” Este fue el primer mensaje que transmitió Jesús, y si lo leemos con atención, podemos ver que fue exactamente lo que predicaba Juan El Bautista: Arrepiéntanse porque el Reino de los Cielos se ha acercado. ¿Por qué Jesús repitió el mensaje que anunciaban para su llegada?

El inicio de su ministerio consistió en replicar el mensaje de Juan El Bautista, y una de las primeras funciones de Juan El Bautista consistió en preparar el camino. Jesús pudo haber dicho cualquier otra cosa, porque de Él provienen todas las cosas. Él necesitaba que las personas aperturaran su entendimiento, cambiando la manera en la que escuchaban las cosas, a través de un cambio en su mentalidad. 

Nosotros estamos en el camino para poder entender el Reino a medida en que seamos preparados para recibir el mensaje, a través del cambio de mentalidad y la renovación constante. La pregunta para nosotros sería: ¿Cómo estamos recibiendo el mensaje de Reino? 

Cuando las personas fueron cambiando la manera en la que estaban escuchando el mensaje del Reino, inclusive le decían a Jesús: “tus palabras nos limpian”.

  1. Lo que se cree tiene que ver con lo que pensamos.

Mateo 18:2-5  “Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,  y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.”

Jesús en ocasiones habló de los niños como un ejemplo. Y en este versículo podemos ver que Jesús nos está dando la clave para entender el Reino: en el versículo 4 dice: “cualquiera que se humille como este niño” ¿el niño se estaba humillando ante Jesús? La respuesta es no, pero lo que sí demostró fue obediencia, se dejó ubicar y posicionar: el niño estaba rendido ante Jesús.

Cuando Jesús hizo referencia a que fuéramos como niños, no era una invitación a la inmadurez; sino más bien una invitación a la humillación de nuestros pensamientos. Por esta razón, cuando Juan El Bautista preparaba el camino, invitaba a la humillación de la mente; cuando Jesús inició su ministerio invitó a la humillación de la mente. 

Las escrituras nos enseñan que el lugar donde se libran las batallas más grandes es en nuestra mente. Lo que pensamos es resultado de lo que creemos, lo que creemos y pensamos determina la manera en la que hacemos algo. ¿Cuántas veces hemos dejado de creer por lo que pensamos?

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